sábado, 18 de abril de 2026

Mar

 ¿Qué hace una mujer de 35 años, soltera y con un nudo en la cabeza, un sábado cuando quiere huir de todo? Recordar que siempre existe la posibilidad de irse a la playa con su perro a solo existir, sin ruido, sin gente.

Desde que aprendí a escribir tengo diarios (journals, como se les dice ahora). Escribir, bien o mal, lo que me pasa o siento es el reflejo más grande de mi condición de hija única de padres adultos mayores. 

Desearía tener una hermana para desahogarme, pero esa no fue mi suerte, y hay cosas de las que uno se siente orgullosa como para compartirlos con una amiga. Entonces escribo. Tengo este blog desde el 2010, y aquí he escrito un montón de cosas. Algunas más tontas que otras, pero siempre mías en mi soledad.

Honestamente, no tengo cómo ponerle palabras a lo que siento. Solo sé que desidealizar, ya no a una persona, sino a la relación o vínculo que creí tener en el pasado, se siente muy raro; le quita el sentido a todo, incluso a la culpa, a los recuerdos, a lo que atesoré como inamovible en mi corazón. 

Quisiera desaparecer del mundo un rato, ser invisible, no existir para absolutamente nadie más que mi perro.

Me frustra no poder ponerle un nombre o una palabra a lo que siento. 

n

No hay comentarios:

Publicar un comentario