Cosas que han pasado desde que no existo en tu vida:
- Lloré, lloré muchísimo.
- Me costó aceptar que no me quisieras más.
- Me costó mucho ser yo, no me acordaba qué se sentía ser yo sin vos en mi vida.
- Renuncié al Poder Judicial.
- Conocí a alguien con quien mantuve una relación por 2 años.
- Pensé que estábamos ya en igualdad de condiciones, hasta que entendí que tu vida era ahora distinta.
- Me alejé de vos, borré mi blog, borré todo lo que guardaba de vos en mi teléfono.
- Acepté comprometerme y empezar mi vida en México.
- Conocí lugares en México donde jamás imaginé estar.
- Entendí que podía amar a dos personas a la vez, aunque de manera distinta.
- Me descomprometí.
- Lloré mucho de nuevo.
- No me volví a teñir el pelo jamás.
- Me salió mi primera cana.
- Retomé el gimnasio y decidí llegar fit a mis 40 (spoiler: tengo musculitos en la espalda y brazos!!).
- Mil veces te escribí correos que nunca te envié. No quería irrumpir en tu vida porque me quedó claro que ya yo no cabía.
- Te busqué en LinkedIn 1000000 veces, y lo seguiré haciendo.
- No me quería enterar de tu vida, quería verte la cara, escuchar tu voz. Recordarte.
- Siempre pensé que jamás me olvidarías, que yo siempre sería especial; hasta hoy.
- Hoy entendí que hace mucho tiempo yo no soy más que un error de tu pasado, que tu promesa de jamás olvidarme fue solo eso, una promesa pasada.
- Seguirás siendo mi muerto al que le llevo flores y lo visito para contarle cómo va todo, aunque ya no esté para mí y no pueda oírme.
- Entendí lo que se sentía que alguien te reclamara a cada rato y lo odié. Entiendo perfectamente que eso te hartará de mí.
- Jamás me volví a sentir la persona extraordinaria o el tesoro invaluable de nadie.
- No me volví a sentir una mujer brillante, como decías vos.
- Sigo escuchando los podcast de los que hablábamos. Sigo leyendo como desquiciada, sigo dando clases.
- Pienso mucho en vos, a cada rato, y ese es el lado indoloro de mi karma.
- Me duele que tu vida siguiera como si yo nunca hubiese existido, mientras vos nunca te fuiste de la mía.
- No creo que me pueda olvidar de vos jamás, pero acepté que vos a mí sí.
- Hago muchísimo ejercicio para mantenerme cuerda.
- Acepté que los años también han pasado por mí.
- Conocí San Francisco, que, por si no lo recordás, es la ciudad que un día me dijiste que se parecía a mí.
- Hoy me sentí muy tonta.
Pd. Sos lo más hermoso, y a la vez doloroso que me ha pasado en la vida. Nunca te odié, no podría hacerlo. Me dolieron las promesas rotas, la vida que tuve que reconstruir sin vos; aceptar incluso que eras, después de mis papás, mi todo.
Nunca te odié, siempre fue solo resentimiento. Uno no odia a quien amó con intensidad y devoción con la que yo te amé; me parece imposible.
Creo que te extrañaré siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario